Una crítica a: Jazz The Roots - Lúpiter - Sesiones al Parque
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Una crítica a: Jazz The Roots – Lúpiter

Después de 4 años sale a la luz el segundo álbum de la banda guayacochilenoquiteña, Jazz The Roots, y la espera ha valido la pena. Esta banda lleva su música a un nuevo nivel con Lúpiter, desde composiciones cargadas de emociones y estímulos para todos los sentidos, hasta una evolución en el sonido general de la banda.

Este no es un álbum contemporáneo de Spotify donde solo una o dos canciones valen la pena y el resto es relleno. Lúpiter es un disco de verdad como los que se hacían antes. Al escucharlo de principio a fin, no existe la necesidad de pasar a la siguiente canción o de escuchar mil veces algún tema como si fuera el hit del disco. Conforme avanzan las canciones, se crea espontáneamente una historia con diferentes escenarios y personajes que provienen de las diferentes figuras presentes en cada canción. Hay elementos que se mueven, aparecen y desaparecen. Es interesante analizar mas a fondo el sonido del disco que me parece es mil veces superior al del primer disco de JTR.

     Portada del nuevo disco, Lúpiter

Una pequeña reflexión técnica

Lúpiter tiene vida y alma, es un ser consciente que se transforma y va mas allá del virtuosismo de cada uno de los integrantes de JTR. Este fue grabado en Estudios del Sur en Santiago de Chile por Alek Palmersmith y Francisco Holzmann. Posteriormente, la mezcla estuvo a cargo de dos ingenieros de mezcla, para finalmente ser masterizado en Chile. El viaje que emprendieron las canciones puede darnos una idea de la inversión realizada en esté disco. Pero hay más que eso, hay que rescatar a detalle el trabajo puesto en realizar el que yo pondré como el mejor disco de una banda nacional hasta la fecha.

No hay otra palabra para definir la mezcla de Lúpiter que no sea brutal, los temas mas “jazzeros” fueron mezclados con Russel Elevado (The RH Factor, Erykah Badu, D’Angelo) que le da un enfoque moderno a la música y la separa del sonido común de una banda de jazz fusión. Es expresivo y cuida muchísimo las dinámicas que son una herramienta de JTR para crear ambiente, tensión y resolución. La batería suena gigante en comparación al primer disco de JTR y todos los instrumentos y los elementos sonoros están tan bien colocados que crean un estado de unidad que no estaba presente antes, que resulta nuevo. La grabación del disco pudo captar una euforia muy diferente a la de una presentación en vivo pero igual de catártica.

Para los temas reggae, fue Victor Rice (New York Ska Jazz, Easy Star All Stars) quien puso toda la “bless”, Lúpiter tiene raíces bien profundas y pesadas que se pueden sentir cuando el disco se va más al lado Roots. Toma un sonido más clásico, con elementos Dub que lo vuelven mucho más espacial y atmosférico sin alejarse de la intención general del disco. Se sienten las diferencias en ambos estilos de mezcla y como cada uno encontró el balance necesario.

Algo que se destaca bastante y que da razón a la experiencia y trabajo de quienes mezclaron el disco, es la disposición de las frecuencias bajas, nunca un disco de una banda ecuatoriana ha sonado tan bien en este espectro de frecuencias. Generalmente, los bajos en discos nacionales o no tienen contundencia y son flacos, o abusan de las frecuencias y terminan con un sonido opaco e inentendible. El bajo y bombo de Lúpiter encajan de manera perfecta. Las melodías y las lineas de bajo se pueden escuchar con una presencia especial, sin opacar al resto de instrumentos y melodías, puedes escuchar el roce de los dedos en las cuerdas, las líneas del bajo son hermosas e hipnóticas.

La guitarra es otro de los puntos altos del disco. Fácilmente, es el elemento más “tostado” y con el que más se experimentó en cuanto a sonido y ambiente. El saxofón lleva todo el poder emocional y espiritual pero también un gran trabajo sonoro que conjuntamente con la guitarra se puede apreciar en los momentos mas espaciales. El piano es un muro de sonido que crea cortinas de texturas sutiles, es el elemento que mas sorpresas escondidas tiene, tanto en su sonido como en su ejecución.  Finalmente, Lúpiter tiene dos canciones con raperos invitados que se acoplan muy bien a la música e intención de JTR. Cada vez que vuelvo a escuchar el disco, es una nueva experiencia y un nuevo descubrimiento de detalles.

El máster final es la cereza del pastel, es realmente profesional y hace de Lúpiter un trabajo de talla internacional. El disco rompe con todo lo que viene sucediendo en el país en cuanto a producción musical, sube el espectro de calidad puesto que ahora hay un nuevo referente. No importa la música o el estilo que sea, Lúpiter es un nuevo standard para todos los que somos artesanos del sonido y eso es bueno, ya que obliga a la escena musical nacional a evolucionar y seguir creciendo.

Lúpiter es la puerta a un viaje musical, sensorial, emocional y hasta espiritual para quienes decidan sumergirse a fondo con este álbum. Que exista un disco que te permita abismarte en su sonido es algo muy especial y necesario para el momento actual de la música ecuatoriana. A lo mejor nos estamos olvidando de que se trata de la música y lo que esta expresa, no  del video en 4k ni en las reproducciones en spotify y ni en los laiks de fb. Jazz The Roots ha creado una verdadera pieza musical de 63 minutos de arte.

Emilio Montenegro

 

Para comprar Lúpiter puedes entrar en este link: https://jazztheroots.bandcamp.com/

Recuerda a Jazz The Roots en su paso por Sesiones al Parque aquí

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